miércoles, 27 de octubre de 2010

THE DEFEATED FROG








Cierro los ojos y me afirmo
en la palabra, que todavía me sostiene;
hablo sin parar, esgrimo argumentos,
pido explicaciones;
al final vence tu silencio que revela,
sin palabras, tu abandono.

En el borde más ardiente de la siesta
una sirena aúlla y su alarido suena a
“Estás perdido, viejo…”
Perdido,
aturdido,
jodido…
derrotado.

Te despedís con un abrazo
y te vas con tu silencio a cuestas
arrastrando el desamor sin indulgencia;
me hundo en el laberinto espeso de la tarde
con un grito apagado en la garganta.

Uno puede morir en cualquier día
y además… de tantas formas, pienso.

Me detengo; lleno de aire los pulmones,
"mejor un buen poema que la muerte",
me digo
y como una rana derrotada
pero aún viva
camino en dirección a casa.

                                                        (2005)

WRITING POETRY







Pasar el escalpelo sin clemencia
por cada frase,
por cada estrofa,
por cada verso.
Disecar pensamientos palabra por palabra;
hundir el bisturí
hasta la entraña misma
del espíritu
y extraer con precisión quirúrgica
los dolores
(y por que no, las alegrías);
transformar en simple lo complejo
porque la voz austera es más rotunda;
dejar que tirite nuestra esencia
y que la ansiedad contenida
se haga lágrima
que al resbalar, sosegada,
nos redima.

Escribir es tarea espinosa
cuando se invoca la palabra
poesía.

                                                (2010)

ESPERA







ESPERA

Late la tarde
poblada de demonios;
siluetas que se mueven al compás
de los dislocados ritos cotidianos.

Encerrado en el viejo bodegón
aguardo tu llegada...

¿Cómo mensurar
la longitud del tiempo de aquellos
que aún esperan?
¿En cantidad de cafés o cigarrillos?
¿En minutos que se hacen tan largos
como la propia espera?

La tarde se retira...
Las figuras se diluyen...
Aquí adentro,
sigo esperando tu venida.



Del libro "Poesía Cotidiana" (2006)