miércoles, 26 de agosto de 2009

DOS POESÍAS




precordialgia

Ese agudo dolor que te acuchilla
desde lo más profundo de tu pecho.
La certeza cotidiana
de una vida casi ya sin esperanza.
No poder evadir la obscenidad del rito,
el estrés, la rutina,
la oficina
y las ansias de no salir nunca
de casa.
Pelearte contra el mundo,
intentar llegar al viernes
para soñar que algo descansas
y después, el lunes,
mientras consumes tu tiempo
entre papeles, algún café
y mucha incertidumbre
y por supuesto tu dosis de ansiolítico,
pensar en la parca,
en todo lo sucio que te envuelve
mientras te repites en silencio
“Este maldito dolor dentro del pecho”.

(Del libro Poesía Cotidiana – 2005)





Ventana a la luz (Antonio Cruz)


XII

Tinieblas y murmullos extraños,
superstición y locura.
Hay un mundo afuera
que no es nuestro,
continente de números binarios,
ordenadores y antenas parabólicas,
un programa malévolo y oscuro
caos sin fin
en clave apocalíptica.

Extranjero del paisaje
cibernético y absurdo,
invoco a las fuerzas del espíritu.
Centinela secreto de la vida
denuncio esa red de pesadilla,
soberbia y vanidad,
rencores y venganzas.

Desde la frivolidad absurda
retorno fascinado
recibiendo tu mantra
donándote mi prana

Trasciendo victorioso
miserias cotidianas.
Reconozco el cartel de bienvenida
colgado de tu alma
y descubro soberbio, alucinado,
que puedo ver de nuevo la esperanza.


(Del libro “Catarsis” – 1998)






jueves, 13 de agosto de 2009

DOS POEMAS



ARS POÉTICA

Si alguna vez la musa
te concede la merced de visitarte
y has decidido
desnudar el alma en versos
no deseches
la rotunda sencillez de lo sublime

No olvides
que si lanzas en vuelo
algún poema,
ya no es más tuyo,
es propiedad de todos los que leen
y no escribas pensando
en aquellos de intelecto prestigiado;
trata de hacerlo
con la exacta certidumbre
de que cada poesía
es patrimonio universal y colectivo.

No abuses de lo oscuro
procura hallar la luz con tus palabras
y por sobre todo
ten presente
que el único poema que deleita
es aquel que nos conmueve,
nos arranca una sonrisa,
quizás algún temblor inexplicable,
o esa lágrima rebelde
que llena de nostalgias
y perturba el alma.








SOCIEDAD DE CONSUMO

Distraído, camino distendido
entre estantes y góndolas colmadas
de envases y de cajas saturadas
de jabones y arroz. Como al descuido


sumo y resto con ímpetu; aguerrido
especulo con precios, derramadas
las horas en secuencia encadenada
de consumir. Espíritu aterido


por multitud de bolsas. Desmesura
de sociedad; perpetua cobardía
de consentir las reglas de este mundo.

Fideos, caldos, pan y la ventura
de continuar de compras cada día
aunque la historia acabe en un segundo.