El nocturno ruge
vientos.
Por el
cosmos viajan astros
y mensajes;
el
universo digital fluctúa.
Una luna
robótica
nos
mira.
Multitud
de
ordenadores
obedientes
cumplen
su mandato.
Informática,
satélites
y antenas.
Infinidad
de palabras novedosas
se
conectan,
crean
vínculos quiméricos
entre
seres ya casi sin espíritu.
El
señuelo de la posmodernidad
me
llama
pero a
pesar de cualquier
sacramento cibernético
todavía
imagino un universo
donde
el hombre construya
benevolentes redes de
esperanza.
Del libro "Poesía para el tercer milenio" (Inédito)
Ilustración: Fotocomposición a partir de imágenes extractadas de la red.



