miércoles, 22 de mayo de 2013

REFLEXIONES A LOS 62 AÑOS




 
 
He viajado mucho,
Dios sabe que he navegado la vida
acunando sueños y utopías.
 Siempre tuve en mis manos
la navaja de Occam
pero no sé por qué avatar
nunca elegí el camino más sencillo;
a cambio, me fue dado conocer
infierno y paraíso en cada tiempo.
No hubo día de sombra
al que no haya seguido otro de luz
y he llegado a ser Caín y Abel,
Ulises en busca de mi Ítaca,
Teseo tratando de salir del laberinto
y Heráclito profanando
cada mañana un río diferente.
He sufrido mil muertes
y después de tanta vida
solo espero que se agote la clepsidra
con la tranquila certitud
de que al llegar la hora
 de lo oscuro
alguna luz alumbrará el camino
en el definitivo viaje
que me espera.

                                                                         22/05/2013
 
 

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